PROYECTO FORMATIVO
Haciendo honor a la historia de nuestros colegios, este proyecto formativo está fundamentado en el propósito común que nos define: la educación integral del ser humano. A partir de esta visión compartida de la educación y de principios fundamentales compatibles, es posible avanzar en un proyecto de esta naturaleza.
Este proyecto formativo es unificador porque nos reúne alrededor de principios comunes, es práctico porque orienta nuestras decisiones y acciones cotidianas, y es perdurable, porque está concebido para sostenerse en el tiempo como guía estable de nuestro proyecto educativo.
En su lectura se hace evidente algo fundamental: la esencia formativa del Gimnasio Campestre y del Colegio Marymount no solo se conserva, sino que se fortalece. La profunda afinidad entre ambas instituciones es la base que hace posible este nuevo comienzo.
Propósito formativo
“Formar mujeres y hombres conscientes de su propio valor y de sus responsabilidades hacia quienes los rodean, personas de carácter firme comprometidas con su crecimiento integral y constante, formadas en el ejercicio de principios cristianos, con una visión crítica de su entorno y una actitud propositiva dirigida a transformarlo positivamente. En estas condiciones, son personas preparadas y dispuestas a ejercer su libertad responsablemente, al servicio de la construcción de una sociedad más justa y en paz.”
Perfil
El perfil de nuestros estudiantes es el corazón del Proyecto Formativo: es aquí donde decimos de manera explícita lo que esperamos lograr con la educación. “Personas de carácter íntegro formadas en el ejercicio de principios cristianos, comprometidas con su propia excelencia, que llevan a Colombia en el corazón y se proyectan globalmente, y que responden a su vocación de servicio como líderes de procesos transformativos desde la solidaridad y la responsabilidad social.”
Principios que orientan el propósito formativo

El principio fundamental que comunica la filosofía educativa del Colegio Marymount y del Gimnasio Campestre y que ahora soporta el proyecto formativo del nuevo colegio es el reconocimiento de la dignidad humana de todos los miembros de la comunidad escolar.
Reconocer a cada estudiante como una persona que por su propia naturaleza está dotada de la dignidad plena del ser humano requiere que el colegio se organice para promover el íntegro desarrollo de su potencial, de tal forma que cada gimnasiano pueda asumir su vocación de servir a los demás en su forma especial y única.
Como colegio católico, la institución reconoce que todas las personas han sido creadas a imagen y semejanza de Dios y por eso acoge a todos, valora la diferencia como expresión de la identidad humana, y prepara a los gimnasiano para ejercer su liderazgo transformador con proyección global y multicultural. En coherencia con este principio fundamental, no habrá discriminación por motivos de raza, credo, orientación o cualquier otra consideración similar.
El principio fundamental que comunica la filosofía educativa del Colegio Marymount y del Gimnasio Campestre y que ahora soporta el proyecto formativo del nuevo colegio es el reconocimiento de la dignidad humana de todos los miembros de la comunidad escolar.
Reconocer a cada estudiante como una persona que por su propia naturaleza está dotada de la dignidad plena del ser humano requiere que el colegio se organice para promover el íntegro desarrollo de su potencial, de tal forma que cada gimnasiano pueda asumir su vocación de servir a los demás en su forma especial y única.
Como colegio católico, la institución reconoce que todas las personas han sido creadas a imagen y semejanza de Dios y por eso acoge a todos, valora la diferencia como expresión de la identidad humana, y prepara a los gimnasiano para ejercer su liderazgo transformador con proyección global y multicultural. En coherencia con este principio fundamental, no habrá discriminación por motivos de raza, credo, orientación o cualquier otra consideración similar.
El principio fundamental que comunica la filosofía educativa del Colegio Marymount y del Gimnasio Campestre y que ahora soporta el proyecto formativo del nuevo colegio es el reconocimiento de la dignidad humana de todos los miembros de la comunidad escolar.
Reconocer a cada estudiante como una persona que por su propia naturaleza está dotada de la dignidad plena del ser humano requiere que el colegio se organice para promover el íntegro desarrollo de su potencial, de tal forma que cada gimnasiano pueda asumir su vocación de servir a los demás en su forma especial y única.
Como colegio católico, la institución reconoce que todas las personas han sido creadas a imagen y semejanza de Dios y por eso acoge a todos, valora la diferencia como expresión de la identidad humana, y prepara a los gimnasiano para ejercer su liderazgo transformador con proyección global y multicultural. En coherencia con este principio fundamental, no habrá discriminación por motivos de raza, credo, orientación o cualquier otra consideración similar.

El propósito formativo del colegio integrado establece que el objetivo de la educación de los gimnasianos es la formación de su carácter y el desarrollo de sus habilidades para el servicio. Los gimnasianos están llamados a ser agentes transformadores que ponen su ser y su saber al servicio del mejoramiento de sus condiciones personales y de la sociedad. La calidad de sus propósitos no es indiferente: el éxito de sus esfuerzos se mide en función de su contribución al bien común y en particular a la construcción de una sociedad más justa y en paz, en desarrollo de los principios de solidaridad y subsidiariedad.1
1 Principios de la Doctrina Social de la Iglesia.
El propósito formativo del colegio integrado establece que el objetivo de la educación de los gimnasianos es la formación de su carácter y el desarrollo de sus habilidades para el servicio. Los gimnasianos están llamados a ser agentes transformadores que ponen su ser y su saber al servicio del mejoramiento de sus condiciones personales y de la sociedad. La calidad de sus propósitos no es indiferente: el éxito de sus esfuerzos se mide en función de su contribución al bien común y en particular a la construcción de una sociedad más justa y en paz, en desarrollo de los principios de solidaridad y subsidiariedad.1
1 Principios de la Doctrina Social de la Iglesia.
El propósito formativo del colegio integrado establece que el objetivo de la educación de los gimnasianos es la formación de su carácter y el desarrollo de sus habilidades para el servicio. Los gimnasianos están llamados a ser agentes transformadores que ponen su ser y su saber al servicio del mejoramiento de sus condiciones personales y de la sociedad. La calidad de sus propósitos no es indiferente: el éxito de sus esfuerzos se mide en función de su contribución al bien común y en particular a la construcción de una sociedad más justa y en paz, en desarrollo de los principios de solidaridad y subsidiariedad.1
1 Principios de la Doctrina Social de la Iglesia.

El ejercicio de la libertad personal que corresponde al cumplimiento de este proyecto formativo requiere que cada gimnasiano se haga responsable de la calidad de sus propósitos y de las consecuencias de sus actos. La primera de estas consecuencias está en el impacto que cada una de sus decisiones tiene sobre su propio desarrollo moral: en la medida en que el actuar cotidiano informa la disposición de la persona a actuar en un sentido particular, la primera responsabilidad de cada gimnasiano es con la formación de su propio carácter.
El ejercicio de la libertad personal que corresponde al cumplimiento de este proyecto formativo requiere que cada gimnasiano se haga responsable de la calidad de sus propósitos y de las consecuencias de sus actos. La primera de estas consecuencias está en el impacto que cada una de sus decisiones tiene sobre su propio desarrollo moral: en la medida en que el actuar cotidiano informa la disposición de la persona a actuar en un sentido particular, la primera responsabilidad de cada gimnasiano es con la formación de su propio carácter.
El ejercicio de la libertad personal que corresponde al cumplimiento de este proyecto formativo requiere que cada gimnasiano se haga responsable de la calidad de sus propósitos y de las consecuencias de sus actos. La primera de estas consecuencias está en el impacto que cada una de sus decisiones tiene sobre su propio desarrollo moral: en la medida en que el actuar cotidiano informa la disposición de la persona a actuar en un sentido particular, la primera responsabilidad de cada gimnasiano es con la formación de su propio carácter.

En este marco, el desarrollo integral de las personas requiere un compromiso con su excelencia debidamente comprendida, y con la formación de su carácter como condición necesaria para el adecuado uso de la libertad. En consecuencia, el proyecto formativo del colegio integrado requiere una definición de excelencia que responda a su visión del desarrollo moral del ser humano.
En este marco, el desarrollo integral de las personas requiere un compromiso con su excelencia debidamente comprendida, y con la formación de su carácter como condición necesaria para el adecuado uso de la libertad. En consecuencia, el proyecto formativo del colegio integrado requiere una definición de excelencia que responda a su visión del desarrollo moral del ser humano.
En este marco, el desarrollo integral de las personas requiere un compromiso con su excelencia debidamente comprendida, y con la formación de su carácter como condición necesaria para el adecuado uso de la libertad. En consecuencia, el proyecto formativo del colegio integrado requiere una definición de excelencia que responda a su visión del desarrollo moral del ser humano.

El Colegio cumple su encargo a través de la vida en comunidad donde niños, niñas y jóvenes crecen juntos y trabajan en la búsqueda de su excelencia. Todos los aspectos de la vida escolar, académicos y no académicos, formales e informales, dentro y fuera del colegio, son espacios educativos.
La vida de los gimnasianos no es un simulacro que los prepara para su participación futura en la sociedad. Por el contrario, así como todos los estudiantes participan plenamente de la dignidad del ser humano, la vida escolar es su espacio formativo privilegiado de participación en la comunidad. A través de esta participación en un entorno complejo y diverso, los estudiantes desarrollan su carácter y ponen en práctica su condición de aprendices para toda la vida, comprometidos con la transformación positiva de su entorno.
El Colegio cumple su encargo a través de la vida en comunidad donde niños, niñas y jóvenes crecen juntos y trabajan en la búsqueda de su excelencia. Todos los aspectos de la vida escolar, académicos y no académicos, formales e informales, dentro y fuera del colegio, son espacios educativos.
La vida de los gimnasianos no es un simulacro que los prepara para su participación futura en la sociedad. Por el contrario, así como todos los estudiantes participan plenamente de la dignidad del ser humano, la vida escolar es su espacio formativo privilegiado de participación en la comunidad. A través de esta participación en un entorno complejo y diverso, los estudiantes desarrollan su carácter y ponen en práctica su condición de aprendices para toda la vida, comprometidos con la transformación positiva de su entorno.
El Colegio cumple su encargo a través de la vida en comunidad donde niños, niñas y jóvenes crecen juntos y trabajan en la búsqueda de su excelencia. Todos los aspectos de la vida escolar, académicos y no académicos, formales e informales, dentro y fuera del colegio, son espacios educativos.
La vida de los gimnasianos no es un simulacro que los prepara para su participación futura en la sociedad. Por el contrario, así como todos los estudiantes participan plenamente de la dignidad del ser humano, la vida escolar es su espacio formativo privilegiado de participación en la comunidad. A través de esta participación en un entorno complejo y diverso, los estudiantes desarrollan su carácter y ponen en práctica su condición de aprendices para toda la vida, comprometidos con la transformación positiva de su entorno.

Parte fundamental de esta comunidad es la familia de todos los gimnasianos. El colegio reconoce a la familia como primer espacio de participación social y, por lo tanto, de educación. Por este motivo, todos los esfuerzos del colegio se apoyan en el trabajo de las familias gimnasianas, quienes son corresponsables en el desarrollo del proyecto formativo. Como miembros de la comunidad del colegio, las familias están llamadas a conocer los principios de su proyecto formativo y a participar de ellos.
Parte fundamental de esta comunidad es la familia de todos los gimnasianos. El colegio reconoce a la familia como primer espacio de participación social y, por lo tanto, de educación. Por este motivo, todos los esfuerzos del colegio se apoyan en el trabajo de las familias gimnasianas, quienes son corresponsables en el desarrollo del proyecto formativo. Como miembros de la comunidad del colegio, las familias están llamadas a conocer los principios de su proyecto formativo y a participar de ellos.
Parte fundamental de esta comunidad es la familia de todos los gimnasianos. El colegio reconoce a la familia como primer espacio de participación social y, por lo tanto, de educación. Por este motivo, todos los esfuerzos del colegio se apoyan en el trabajo de las familias gimnasianas, quienes son corresponsables en el desarrollo del proyecto formativo. Como miembros de la comunidad del colegio, las familias están llamadas a conocer los principios de su proyecto formativo y a participar de ellos.

Somos un colegio colombiano que adopta su identidad nacional y una perspectiva internacional en su propósito formativo. Los gimnasianos se educan en Colombia y por este motivo su país (por nacimiento o adopción) es el escenario amplio de su formación. Cultivar el afecto por Colombia, apreciar el valor de lo colombiano en un horizonte internacional, conocer la historia de su país y comprometerse con su futuro, son condiciones esenciales del relacionamiento del gimnasiano con el entorno global. Colombia es el entorno nacional en el que los gimnasianos están llamados a merecer.
Somos un colegio colombiano que adopta su identidad nacional y una perspectiva internacional en su propósito formativo. Los gimnasianos se educan en Colombia y por este motivo su país (por nacimiento o adopción) es el escenario amplio de su formación. Cultivar el afecto por Colombia, apreciar el valor de lo colombiano en un horizonte internacional, conocer la historia de su país y comprometerse con su futuro, son condiciones esenciales del relacionamiento del gimnasiano con el entorno global. Colombia es el entorno nacional en el que los gimnasianos están llamados a merecer.
Somos un colegio colombiano que adopta su identidad nacional y una perspectiva internacional en su propósito formativo. Los gimnasianos se educan en Colombia y por este motivo su país (por nacimiento o adopción) es el escenario amplio de su formación. Cultivar el afecto por Colombia, apreciar el valor de lo colombiano en un horizonte internacional, conocer la historia de su país y comprometerse con su futuro, son condiciones esenciales del relacionamiento del gimnasiano con el entorno global. Colombia es el entorno nacional en el que los gimnasianos están llamados a merecer.
